Tendiendo un puente entre dos mundos.

Rube Goldberg Self-Operating Napkin — una máquina absurdamente compleja para una tarea simple
Self-Operating Napkin, Rube Goldberg. i

El problema.

El sistema financiero actual me recuerda a una máquina de Rube Goldberg. Es el resultado de décadas de parches y chapuzas que hacen que algo tan sencillo como actualizar dos hojas de cálculo sea un laberinto de burocracia, plataformas, redes y regulaciones. El resultado es una maraña de entidades que extraen riqueza cada vez que intervienen sin ofrecer valor añadido.

Esta realidad es especialmente injusta para los emigrantes que envían remesas. En los últimos 10 años, organizaciones como la ONU, el G8 o el G20 se han comprometido a reducir este coste, pero hay muy pocos incentivos para el cambio. Como mucho se hacen ejercicios políticos de gatopardismo: "Que todo cambie para que todo siga igual".

Evolución del coste medio de las remesas 2009–2025 frente al objetivo del 3% para 2030
Coste medio mundial de envío de remesas (2009–2025) y objetivo de Naciones Unidas (ODS 10.c) del 3% para 2030. Fuente: Banco Mundial, RPW Q1 2025.

Contexto: 685 mil millones de dólares en remesas se envían cada año, con un coste promedio del 6,49%. Más de 44,5 mil millones no llegan a su destino. A pesar de los avances tecnológicos, no se ha avanzado casi nada.

Un mundo alternativo.

Satoshi Nakamoto presentó Bitcoin en plena crisis del 2008, un momento representativo de los peligros de un sistema que depende de la confianza en instituciones. Tras el estallido de las subprime, hubo una transferencia de riqueza sin precedentes de los contribuyentes hacia los responsables del desastre.

En ese contexto, Bitcoin ofrece la posibilidad de que dos partes intercambien dinero de forma segura e inmediata sin pedir permiso a nadie. P2P — simplemente dinero entre pares.

A hombros de gigantes.

Sería ingenuo esperar que el sistema heredado invierta en herramientas que faciliten su desaparición. La tecnología ha cumplido la mayoría de edad y han de ser los pares los que rompan la baraja y fuercen la transición hacia redes sin intermediarios como Bitcoin Cash.

La grieta que se abre entre la contabilidad pública de Bitcoin y el dinero atrapado en el sistema heredado necesita un intérprete. Un protocolo que hable los dos idiomas.

Los cimientos.

La penetración mundial de los smartphones es nuestra principal baza. Casi todo el mundo lleva un ordenador en el bolsillo con aplicaciones para hacer transferencias locales gratuitas. Si aprovechamos esa infraestructura, Bitcoin Cash puede ser el pasadizo hacia el nuevo sistema.

El proceso.

A día de hoy, mover dinero entre sistemas implica demasiados pasos:

  1. Depositar fondos en una casa de cambio local.
  2. Intercambiar moneda local por Bitcoin Cash (BCH).
  3. Transferir BCH a la casa de cambio del destinatario.
  4. Intercambiar BCH por moneda local.
  5. Depositar en cuenta bancaria y transferir al destino final.

Cada paso tiene costes, riesgos y retrasos que anulan las ventajas para la gente común. ¿Y si este proceso ocurriese en segundos y de forma automática?

La reacción en cadena.

Eso lo cambiaría todo. El protocolo coordina el movimiento de forma automática y segura: alguien en Barcelona manda un Bizum, y eso activa una secuencia que termina con pesos en un Mercado Pago en Buenos Aires. Intercambio instantáneo, sin pérdidas por el camino.

"Ya sé que no parece demasiado, pero es la base que conecta ambas partes".

El caballo de Troya.

El objetivo real de Asgaya es que cada envío de dinero cree un nuevo usuario y un nuevo punto verde en el mapa de comercios. No buscamos sustituir a un parásito por otro, sino hacer práctico el uso de Bitcoin Cash en el día a día. Una vez conseguido, Asgaya pasará a un segundo plano.

Conclusión.

Este proyecto nace de la frustración y del deseo de dejar de ser pasivo. El primer escalón es una Raspberry Pi (Pi-chan) que hace transacciones autónomas al recibir un Bizum. Asgaya queda por venir.

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Fuentes

i Rube Goldberg, Self-Operating Napkin. Wikimedia Commons.

ii Banco de España — Informe sobre la crisis financiera 2008–2014.

World Bank RPW Issue 53, Q1 2025.

UN SDG 10.c — objetivo de reducción del coste de remesas.